lunes, 7 de mayo de 2012

1 - De las mariposas

Querido Leo:

En lugar de seguir el sendero de baldosas amarillas  -como hiciera Dorothy una mañana a todas luces complicada- has de ir por el camino de baldosas tostadas, aquellas redondas que salpican la colina y acaban en el bosque. Me lo han dicho hace unas horas, mariposas del tamaño de las nueces. Sin aviso, ante mi sobresalto, despegaron sin orden alguno de entre las mangas de la camisa a medio poner, revolotearon ruidosas y lo susurraron en mi oído: «Que siga el camino de baldosas tostadasssss…».
Advirtieron también que pusieras atención, todas tienen diferente tamaño, es fácil pisar mal y romperse la crisma, «cosa nada conveniente» dijeron. Entendí perfectamente la razón del consejo,  porque al fin y al cabo siempre estás en las nubes aunque debas estar en el suelo.
Algo tan importante debiera haberme puesto en marcha y correr a darte el recado, pero lo cierto es que aquellas mariposas tenían una conversación estupenda, así que charlé con ellas animosamente intentando sonsacarles algún secreto oscuro de esos que siempre guardan bien los insectos. No fue posible me temo, aún más, creo que fui yo quien a tontas y a locas revelé alguna que otra cosa nada conveniente. Diré a mi favor que cuando hablé, la charla me tenía totalmente borracha, no irás a juzgar a una persona ebria, ¿verdad? Ahora comprendo el porqué de esos colores tan preciosos en sus alas, son el premio a las mejores custodias; yo sólo poseo una figura dorada que dice “A la mejor amiga”, cubierta de polvo y escondida en una vieja estantería, flanqueada por  “El ser y la nada” y “Diez negritos”, cómo ves un tanto oscuro. Hubiese preferido esos colores brillantes, pero viendo cómo se suelta mi lengua con dos copas de más de palabrería, va a ser imposible.
            Después de sonsacarme, las mariposas anunciaron su marcha: «Tenemos que irnosssss…» dijeron. Al parecer se les hacía tarde, a las tres debían anunciar al vecino del 6ºA que una araña asesina se había escondido en su zapatilla y no era cosa de retrasarse. Me conformé,  en mi bloque todos los vecinos son ancianos y la idea de perder al único chico me conmocionó, ¿a quién le pediría sal?
Lo cierto es que esos bichos eran sabios, pero bobos, bobos. En lugar de salir por la ventana que les abrí, se empeñaron en chocar repetidamente contra el vidrio, -« ¡con el frío que hace sólo falta que me rompan el cristal! » pensé-. Cogí una a una las mariposas y las liberé en el exterior, más tarde me he enterado que no tienen ningún tipo de seguro que cubra desperfectos, ¡será posible!
            Estoy ya con la manta sobre las rodillas, la chaqueta de lana, los papeles alborotados mirándome, los bolígrafos temblando de emoción y la mente a punto de entrar en coma profundo por unas horas, así que mis dedos te envían el mensaje de las mariposas: SIGUE EL SENDERO DE BALDOSAS TOSTADAS.

            Besos esquimales

10 comentarios:

  1. Mis ojos no dan crédito a tanta belleza. Esta mezcla de letras y colores me ha enganchado desde el principio...Mucha suerte en esta genial ideal. Espero vuestras cartas!

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    1. Gracias Carmen!! Hemos puesto mucho mimo en el proyecto. No imagino mejor compañía para estas cartas surrealistas que los dibujos mágicos de Juan Luis.
      Cada viernes habrá una carta en vuestro buzón. Espero que las disfruteis.
      Un beso enorme!!!

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  2. Ha sido muy buena lectura, a una carta bien hallada! si la puerta está abierta qué ganas de darse de bruces una y otra vez.... es verdad (bichos bobos)

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    1. Gracias Marga! Me alegra saber que el tropezón con la carta no fue doloroso, si no satisfactorio.
      Besos!!!

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  3. Una colaboración que deja con muy buenas vibraciones. Esperaré esas cartas.

    Besitos para los dos

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    1. Estoy segura de que vas a disfrutar con la lectura y la magia de los dibujos.
      Un besazo, Elysa!

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  4. Precioso relato... para seguirlo saltando de dos en dos, sobre todas las baldosas tostadas que alfombran el mundo.
    Enhorabuena!

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    1. Gracias, Consuelo! Seguiremos el camino de baldosas...
      Un beso!

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  5. Hoy me he asomado de manera casual, o mejor dicho: pidiendo recomendación mediante un tweet de socorro por no tener nada que leer. Afortunadamente, sigo a gente interesante que ha llevado mi cuerpo a "Cartas para Leo". A continuación, mi cuerpo centró toda su atención en mis ojos que condujeron mágicamente a la ilusión e imaginación, o quizás al mágico camino de baldosas tostadas que no dudaré en seguir paso a paso.

    ¡Gracias!

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    1. Gracias a ti por llegar, por leer, por comentar... Tendrás que ponerte al día con la correspondencia, cada viernes una carta!!
      Un beso!

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